Inteligencia Artificial. Parte II

Difunde cultura

«El sentido común no es una cosa simple. En su lugar hay una inmensa sociedad de ideas prácticas difícilmente obtenidas de una multitud de reglas de vida aprendidas y de excepciones, disposiciones y tendencias, balances y verificaciones».

Marvin Minsky

Existe una constante humana a lo largo de su evolución que es el acto de crear, esta cualidad inherente al ser humano desde que este fue considerado homo sapiens al mismo tiempo que homo faber con capacidad para adaptar el entorno a sus necesidades es lo que nos ha llevado a lo largo de los tiempos al desarrollo de la tecnología y la ciencia, muchas veces mal empleadas con resultados catastróficos, recomiendo para quien quiera profundizar en ello las obras esenciales “Meditación de la técnica” , “El mito del hombre allende a la técnica” y “Habitar, construir, pensar” del gran filósofo español Ortega y Gasset.

Partiendo de esta base creadora del ser humano como cualidad innata ligada indisolublemente a su esencia encontramos múltiples eventos de nuestra historia formulados alrededor de nuestra propia existencia, y es que sin duda la historia es antropocéntrica como lo demuestra la misma historia en la creación de “el ser replicado” que toma los conceptos de sucesos provenientes de la mitología griega, en el caso que nos concierne, y aunque quizás el estimado lector todavía no se haya percatado de ello estamos hablando de la evolución del concepto de Inteligencia Artificial visto desde el amanecer de los tiempos hasta como ha llegado al día de hoy, surgido de la mitología griega, en concreto a través del mito de Pigmalión y Galatea, la historia de un rey que vivía en la isla de Chipre, un gran escultor, sin embargo un día sintiéndose solo y triste comenzó a esculpir en mármol la estatua de la mujer más bella que pudiera existir, al finalizar la escultura esta era tan hermosa que se enamoró perdidamente de ella, viendo este acontecimiento la diosa Afrodita hizo que la estatua cobrara vida, y así el rey Pigmalión pudo casarse con Galatea y tener como descendencia a Pafos, una de las islas griegas mas bellas. En el mundo cristiano el mismo acontecimiento de la creación lo conocemos todos, siendo sus protagonistas Adán, Eva, Dios y la serpiente, aunque eso si, con elementos nuevos y diferenciadores adaptados a la religión cristiana.

Al avanzar cronológicamente en el devenir de los tiempos la misma historia se repetía, y en el siglo XIX encontrábamos el mismo mito reflejado en una obra publicada en 1818, Frankenstein de Mary Shelley, y unas décadas mas tarde, en 1882 lo veríamos de nuevo, esta vez en Pinocho obra escrita por Carlo Collodi, de nuevo el misterio de la creación de la vida. Y así podríamos seguir hasta llegados el siglo XX y XXI con las dos obras mas representativas de este concepto fundamental como son Metrópolis (1927) y Blade Runner (1984), ambas representan el nuevo paradigma de la creación necesaria e íntimamente ligado a la Inteligencia Artificial y la biónica al haber introducido un elemento nuevo como es el de la tecnología, la cual no existía de manera tan hiperdesarrollada antes del siglo XX, concretamente se materializará en la figura del androide, un ser sintético que fusiona el acto de la creación con el de la implementación de la racionalidad humana a través de la Inteligencia Artificial como elemento tecnológico asociado al pensamiento.

“Pigmalión y Galatea” Jean-Léon Jerome (1890)

De esta manera llegamos a la actualidad, donde nos encontramos en plena revolución algorítmica, todo un hype (bombo publicitario) de soluciones para todos los problemas de la vida y de la industria, sin tener en cuenta en el impacto y repercusiones que el desarrollo de estas tecnologías tendrán sobre la sociedad, sus individuos, sus condiciones laborales, salarios, etc… tema por cierto ya tratado en una de las obras mas importantes e imprescindibles de este milenio como es “El capital” (1872) de Karl Marx.

Si buscamos en el origen del pensamiento de nuevo tendremos que ir a buscar las raíces a Grecia, donde se establecieron los fundamentos de la lógica por el gran Aristóteles con sus 4 principios fundamentales, el Principio de Identidad, el Principio de No Contradicción, el Principio del Tercio Excluido y el Principio de Razón Suficiente. De la misma manera podemos distinguir entre distintos tipos de lógica, cabe destacar:

  • Lógica formal. Es la que nos permite conocer la verdad sobre las proposiciones a partir de la estructuración, la formulación y los argumentos.
  • Lógica informal.  Comprende el estudio de los argumentos a posteriori en oposición al estudio técnico y teórico de la lógica matemática.
  • Lógica matemática o simbólica. Comprende la aplicación de las técnicas de la lógica formal a la construcción y el desarrollo de las matemáticas.
  • Lógica filosófica o modal. Incluye temas adicionales como la definición de la lógica o la discusión de los conceptos fundamentales de la lógica así como el comportamiento deductivo de operadores modales.

Desafortunadamente la lógica no es suficiente para recrear el pensamiento humano, este va mas allá de la lógica y lo racional, el pensamiento no es una serie de deducciones lógicas donde encontramos posibles posibilidades como solución a la realidad circundante, sus características y como respondemos ante ellas, un símil aceptable sería el de los sistemas de conducción autónoma que saben interpretar los códigos de la carretera y las posibles circunstancias aleatorias (que se cruce un animal en la carretera, por ejemplo). La Inteligencia, inteligencias, mejor dicho, puesto que no hay una única inteligencia, en si misma es mucho más que esto, incluso puede considerarse muy acertadamente como la “capacidad de adaptación al cambio“, hasta el punto que computacionalmente este paradigma ideal de recrear “inteligencia” no es posible desarrollarlo en la actualidad por limitaciones relacionadas con la física, me explicaré, en la consciencia humana existen planos diferenciados como son el Yo observador y el Yo pensante, ambos cumplen su función y propósito determinados creando un sistema de percepción de uno mismo y el resto de la realidad (incluido el propio pensamiento) bien diferenciados, con los sistemas de computación actuales no es posible recrear este modelo de consciencia, puesto que el mundo de los ordenadores todavía trabaja en sistema binario, es decir, 0 y 1, dos estados posibles, verdadero o falso, encendido o apagado, sin embargo la mente es capaz de generar realidades simultaneas incluso dentro de planos de ficción (también llamados sueños) y no por ello menos reales que la realidad, por ello existe de base una limitación física, es como querer comprender la realidad desde las dos dimensiones, no es posible hacerlo en su completud, y aquí llega el comienzo del siguiente estadio de la Inteligencia Artificial, la computación cuántica, es decir, la posibilidad de utilizar una tecnología que admite distintos estados de la información como posibles a la vez y con esto abandonar el limitado mundo binario de unos y ceros dando paso a un paradigma físico completamente nuevo, cinematográficamente tenemos varios ejemplos de esta idea en películas como “Todo a la vez en todas partes” (2022) u “Origen” (2010) del director Christopher Nolan.

Mientras no demos otro paso en el desarrollo de estas tecnologías tan solo seremos capaces de trabajar con modelos tal y como los actuales maximizados cuantitativamente, es decir, lo mismo pero mas grande, pero no habrá un verdadero avance innovador en lo que denominamos consciencia de la máquina, es por ello que películas como “Blade Runner” (1982) o “La isla de las almas perdidas” (1932) plantean dilemas tan profundos e interesantes como el de las emociones, ¿Puede un ser artificial emocionarse? ¿Qué es lo que distingue un humano de un androide? ¿Son las emociones lo que nos convierte en humanos?.

Sin embargo el cambio de paradigma físico al mundo cuántico con sus tres principios fundamentales sobre los que se apoya (la hipótesis de De Broglie, el principio de incertidumbre de Heisenberg y la ecuación de Schrödinger) no será inmediato, estamos en los albores de una nueva tecnología apenas explorada, mientras tanto tendremos que conformarnos con técnicas de predicción avanzadas basadas en algoritmos probabilísticos, este es el gran reto, el tratamiento de la lógica y su contextualización mas allá del ámbito probabilístico.

Predecir y percibir no tienen el mismo significado a efectos de acción, percibir es mucho mas complicado para el mundo de la Inteligencia Artificial puesto que dicha percepción está basada en la representación del cambio que es la realidad constante y variable a la vez. Incluso hay que considerar que existen muchos mas parámetros, como el tiempo, la experiencia, la aleatoriedad de la realidad, sin duda imprescindibles para crear ese modelo que es cada personalidad única en los seres humanos.

Otro aspecto no menos importante es el de la ética, término acuñado de nuevo por Aristóteles y desarrollado en su obra “Ética a Nicómaco” hace 24 siglos aproximadamente que sigue tan vigente en aquel entonces como a día de hoy, la ética define las actitudes morales que deben guiar a la humanidad en su desarrollo y evolución, mas allá de las inservibles organizaciones mundiales de siglas grandilocuentes y rimbombantes creadas para tal propósito, y desde la ética hacia la lógica, como herramienta de discernimiento. Estas características y facultades han hecho que la Inteligencia Artificial cobre relevancia estas últimas décadas incorporándose como actor principal en la sociedad y en el arte a través de su inclusión en géneros tales como la Ciencia Ficción y el Cyberpunk, es en estos géneros donde se produce una exploración metafísica de este concepto a través de importantes autores como Mamoru Oshi, Phillip K. Dick, Isaac Asimov y otros, que evolucionan el concepto de IA hacia un modelo de ser humano que trasciende a si mismo (Johnny Mnemonic) como si de una evolución de la especie se tratara.

Todo este océano de conceptos es complejo, mutable, circunstancial, todo ello es observable y condicionado desde una cualidad relativa del ser humano en la sociedad actual como es el de la libertad, al igual que la ética, conceptos mutilados por el modelo económico mundial vigente (capitalismo) que deforma los principios y los valores naturales del ser humano. La Inteligencia Artificial evolucionará, alcanzará un nuevo paradigma físico y por lo tanto conceptual basado en nuevas tecnologías de procesamiento de la información desde las leyes de la física cuántica abriendo las puertas a otras dimensiones imposibles de desarrollar a día de hoy, es una cuestión de tiempo. La única duda será para quién estará accesible?, como se utilizará?, y en beneficio de quién?, no os quepa la menor duda, la finalidad será siempre la misma, el culto al nuevo dios, el capital, al amparo del ya conocido leitmotiv “En pro de un mundo mejor“.

-FIN-

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