The Boatman´s Call (1997)

Difunde cultura

Mi vida artística se ha centrado en el deseo o, más exactamente, en la necesidad de articular los diversos sentimientos de pérdida y añoranza que han silbado a través de mis huesos y tarareado en mi sangre a lo largo de mi vida. En el proceso he escrito unas doscientas canciones, la mayor parte de las cuales, diría yo, son canciones de amor y por lo tanto, según mi definición, canciones tristes. Son mis hijos melancólicos, violentos, de ojos oscuros. Se sientan sombríamente solos y no juegan con las otras canciones. En su mayoría son hijos de embarazos complicados y partos difíciles y dolorosos. La mayoría de ellas tienen sus raíces en la experiencia personal directa y fueron concebidas por una variedad de razones, pero este grupo heterogéneo de canciones de amor son, al morir, todas lo mismo: líneas de vida lanzadas a las galaxias de lo divino por un hombre que se ahoga”.


The Secret Life of the Love Song, conferencia impartida por Nick Cave en el festival de Poesía de Viena en 1998.

Al terminar la corta pero intensa relación con PJ Harvey, Nick Cave estaba tan afectado que se encerró con el productor Paul Corkett durante los meses de Junio y Julio de 1996 en los estudios de Abbey Road para grabar las canciones del álbum The Boatman´s Call, un disco que supone un punto de inflexión en su carrera. Desde la disolución del grupo post-punk The Birthday Party para formar su banda más popular como frontman, acompañado de las malas semillas, nunca antes se había mostrado tan despojadamente introvertido. Antes de este álbum Cave había mantenido un tono gótico, existencialista y caótico, con una visible pulsión salvaje y sobreactuada, en todos sus discos; sus conciertos eran famosos por la gamberrada, el desconcierto y una vorágine de violencia (verbal y física). Cave siempre ha sufrido de un cierto malditismo, que unido a su carácter profundamente místico, le confiere una personalidad artística marcadamente meditabunda, culta y visceral. En The Boatman´s Call Cave se desnuda íntima y emocionalmente. Un difícil ejercicio de sinceridad personal que le agotó y desagradó tanto como para tomarse un respiro de 4 años (que aprovechó para tratarse algunas adicciones), hasta sacar el fabuloso No More Shall We Part en 2001.

Nick Cave escribe constantemente sobre temas bíblicos y religiosos bajo tres premisas, características de su particular fe: duda, súplica y devoción. Esta dialéctica entre lo humano y lo divino ha forjado la energía de sus proyectos musicales (y literarios). La visión religiosa de Cave se divide en dos etapas: en los 80 estaba fascinado con el Antiguo Testamento: historias épicas de amores destructivos, cuentos obsesivos sobre dioses vengadores y violentos que abatían a inocentes; imaginería muy potente para un joven Cave con claros gustos apocalípticos. En los 90 se fascinó por el Nuevo Testamento: la historia de Jesucristo, un lenguaje más reflexivo, suave, lleno de parábolas, donde aparecen los márgenes de la duda existencial y los relatos tienen más recovecos, hay más drama humano. Si a todo esto unimos su amor por la literatura, el decadentismo (Verlaine, Baudelaire y Dowson), su pasión por Kafka, Lorca, Milton o los existencialistas franceses, además de las lecturas de adolescencia que le inculcaban sus padres como Nabokov o Dostoyevski, se cimenta el mundo personal de un artista que estéticamente se sitúa entre la decadencia romántica y el dandismo, e intelectualmente entre la atracción hacia lo grotesco, lo aberrante, lo degenerado y una espiritualidad interior que intenta buscar la belleza a través de lo doloroso.

The Boatman´s Call es prácticamente un disco en solitario de Nick Cave; es irónico que en la contraportada salga un retrato de las malas semillas al completo, cuando la instrumentación habitualmente abrumadora de la banda está reducida al mínimo, aunque el acompañamiento que hacen a su líder es de una elegancia exquisita. El álbum entero habla del mundo personal de Cave en aquel momento, especialmente de su vida sentimental. Se abre en canal y canta sobre sus relaciones y las mujeres que formaron parte en ellas (su ex-esposa Viviane Carneiro y en particular la alargada sombra de PJ Harvey). Cave suena como nunca, con su voz aterciopelada de barítono marcando el ritmo en cada una de las canciones: “Nunca pensé que sería capaz de sostener un álbum sobre mi fuerza vocal. Siempre he vivido con la sensación de no saber cantar, pero en realidad no es cierto. Lo que pasa es que muchas veces no estaba en condiciones de hacerlo. Y supongo que con este disco he conseguido cierta moderación y sobriedad para lograrlo”. En este disco descubrimos al Nick Cave más melódico, vulnerable y seductoramente quebradizo.

La apertura de esta joya intimista es Into My Arms, que Cave eligió para cantar en el funeral de su buen amigo Michael Hutchence (cantante del grupo australiano INXS), una canción que habla de las inquietudes existenciales de Cave acercándose a una suerte de teología estoica. People Ain´t No Good relata el colapso de su relación con Viviane: “No digo que la gente sea mala; estoy diciendo que en última instancia, no somos útiles los unos para los otros. Estamos encerrados en nuestros propios mundos con nuestras obsesiones y problemas. Podemos obtener apoyo unos de otros, pero al final no es suficiente, hay cosas que suceden más allá de nuestro control y simplemente no hay solución ni, a veces, explicación”. Brompton Oratory: “Me gusta el orden y el ritual de un servicio religioso, la forma en que facilita algún tipo de meditación espiritual. Me da una sensación elevada sobre lo mundano. Soy más consciente de las cosas. Aunque la base misma de mi creencia espiritual es la duda. No he tenido grandes epifanías”. There is a Kingdom es su particular “versión” de Perfect Day, canción que Cave adora: “This day so sweet / It will never come again”. Varias canciones tienen un aroma que añora y ajusta cuentas con PJ Harvey: (Are You) The One That I’ve Been Waiting For?, Where Do We Go Now But Nowhere?, West Country Girl, Black Hair… Far From Me es un tema muy particular, ya que es una canción narrativa con principio y final, que según Cave fue profética: “En los primeros dos versos, esa canción describe la trayectoria de una relación particular en la que estaba en ese momento. Y luego, en la estrofa final, detalla el final infeliz de esa relación. La canción había escrito su último verso mucho antes de que esa relación realmente terminara, así que era como si la canción supiera algo secreto o tuviera la capacidad de mirar hacia el futuro”. Green Eyes juega con la voz duplicada de Cave como si se hubiese desdoblado: su cuerpo material canta, entona, y su espíritu o su conciencia recita; un tema final que invita a la plegaria introspectiva. Recomiendo escuchar las caras B de estas sesiones que se encuentran en el tercer disco del B-Sides & Rarities lanzado en 2005 (Opium Tea es hipnótica).

Álbum de una belleza desgarradora que muestra a un hombre sumido en el más absoluto desamor relatando su apostasía y las traiciones de su singular mundo obsesivo y megalómano. The Bad Seeds sacrifican sus egos en favor de un Nick Cave pantagruélico que engulle de manera insaciable y voraz todo el disco.

Menú y maridaje

Comida hindú. Pappadum o Naam como panes. Samosas, Bhujia o Pakora de verduras como aperitivos. De plato principal el clásico pollo tikka masala o un arroz basmati con azafrán y cordero. Para quienes disfruten del picante: Madrás de cordero o verduras; quienes vayan un paso más allá: Vindaloo de cordero o verduras (aviso: si pica cuando entra, pica cuando sale). Aunque siempre recomiendo alcohol (se me puede tachar de beodo), esta vez tocan bebidas sanas y perfumadas: Masala chai (té muy especiado), Nimbu Pani (limonada) o Lassi de mango. De postre: Gulab jamun (buñuelos), Barfi, Yalebi o Kulfi (helado).

Compañía

Gente que padezca “mal de amores” (¿existe “bien de amores”?). Dicen que las desgracias en compañía ayudan a minimizar su importancia y pasar mejor el “mal trago”. Lo dudo, pero no está de más probar. Si puede pasarse algún reverendo, cura o similar, os puede confesar mientras Nick Cave expía sus pecados al piano.


5,0 de 5 estrellas (basado en 1 reseña)
Excelente
Muy buena
Media
Mala
Muy mala

16 de agosto de 2023

Pero que pedazo de LP, como transmite una calma y serenidad en sus temas a la vez con un estilo tan elegante que pocos artistas son capaces de hacerlo. Increíble descubrimiento, gracias por iluminar nuestro conocimiento musical Mello Potters!

Juanjo