In A Time Lapse (2013)

Difunde cultura

Ludovico Einaudi en algún momento debió estar sentado junto a un dios inspirador para así poder crear sus composiciones regalándonos semejantes tonos musicales capaces de llevarnos de un extremo de la vida hacia el otro. A veces pausado, a veces desbocado, los ritmos de In a Time Lapse te transportan hacia un horizonte singular donde encontrar todo aquello que ya aconteció en algún momento de nuestras vidas, y si bien no puedo adivinar la intención de su autor si entiendo que hay un propósito más allá del estético. Quizás sea una invitación a la introspección, una mirada hacia el interior, aunque hoy en día en desuso y considerado más un frikismo que una práctica esencial para analizar y conocer nuestro interior en una sociedad que vive totalmente enfocada y obsesionada con lo exterior y material.

¿Es posible escuchar un paisaje? ¿Se pueden cartografiar todos los recuerdos de nuestra memoria? Es la sensación que colma mis sentidos al escuchar algunas de las melodías de este virtuoso de la composición y de la sensibilidad, no pueden ir por separado ambas cualidades si el artista es capaz de crear una armonía que sintoniza con la frecuencia de la historia personal de cada uno de nosotros. Y es que no me es posible describir la música de Ludovico si no es desde la emoción profunda que emerge del golpeteo constante de sus notas que me avisan delicadamente acerca del pasado. Solo un poeta de la música podría ser capaz de transformar con su mágica alquímica todos esos instantes en corcheas, semicorcheas, blancas, negras… esperando su momento oportuno para transmitirnos el instante preciso donde ocurrió aquello que fue importante en un momento determinado. Y por que no, es un viaje, solo de ida, de esos que te llevan lejos y te hacen desconectar de la realidad para instalarnos en otra muy distinta y pensar en otra vida alternativa.

La combinación de instrumentos por momentos me parece abrumadora, si cierras los ojos puedes incluso sentir esa sensación que te transmite la amabilidad de un día cálido en primavera cuando repentinamente comienzan a sumarse sonidos de violines, violas, violonchelos que transforman el ambiente en una tormenta de pulsos perfectamente sincronizados en su ritmo y cadencia para modificar nuestra emoción, es casi mágico. Porque crear atmósferas emocionales no es un don que pueda estudiarse en una Universidad o un Conservatorio, el alma de una melodía nace de la interpretación única y singular del artista que modela como el escultor esculpe a través de sus acordes e instrumentos la obra a crear, casi una obra de ingeniería del corazón.

Si la música fuera capaz de dialogar las melodías de In A Time Lapse probablemente tendrían mil historias que contarnos, ni se me ocurre la más remota posibilidad de que un algoritmo artificial pudiera si acaso tener la osadía de intentar replicar un estilo semejante al de Ludovico, todo en este disco rezuma humanidad por cada uno de sus poros. La vida es física cuántica al 99%, las vivencias y recuerdos que almacenamos condicionan nuestra manera de ver el mundo, y en el caso de los artistas nos devuelven su percepción de la vida transformado en obras de arte (a veces), Ludovico estudió en el Conservatorio Giuseppe Verdi de Milán, donde se diplomó y perfeccionó su técnica bajo la tutela del influyente compositor Luciano Berio, provenía de una familia arraigada con una gran tradición cultural que sin duda le orientó en encontrar su propio estilo minimalista que adoptó tras visitar los EE.UU. y dejarse influenciar por compositores como Philip Glass, Steve Reich y Terry Riley cuya inspiración podemos apreciar en sus composiciones.

Como todas las actividades en la vida la técnica y el estilo se construyen, no se improvisan, no hay una varita mágica que espontáneamente haga surgir una obra excepcional, esto forma parte también de la trayectoria de Ludovico Einaudi, sus éxitos previos de temas como “Divenire” o “Una mattina” nos dejaban entrever ya hacia donde se dirigía su arte, que no era otra dirección que la de conectar con su público a través de la emoción, por que la música básicamente es eso, emoción, sentimiento, y a veces incluso alcanza lo poético. Este es el estilo de Ludovico Einaudi, una fusión experimental, intimista y sensible de estilos como el pop, rock, folk, música clásica contemporánea, electrónica todo ello materializado a través del piano.

La literatura quizás sea la segunda actividad que más estimula nuestras zonas sensoriales del cerebro, esto es por que nos hace imaginar, un acto exclusivamente humano, como el artístico, es un don del ser humano, ningún otro ser vivo lo posee, como el de la autoconsciencia, pero esto sería abrir otro tema inabarcable y fuera del propósito de esta breve revisión del LP de Ludovico Einaudi In a Time Lapse.

El disco es perfecto para ser escuchado en soledad o en compañía serena, quizás una tarde lluviosa y gris, muy melancólica, que propicie esta conexión interior, tampoco no olviden prestar atención a su respiración, todo ejercicio de introspección lleva acompañado una preparación para el reencuentro. Quizás por ello la música de Ludovico tampoco sea la idónea para todo el público, es necesaria una sensibilidad más allá de lo ordinario para conectar con el mensaje musical que llama a la puerta de la emoción. Tampoco es una composición para escuchar todos los días, pero si cuando el alma lo solicite, porque se encuentra directamente asociada con la intensidad de sus ritmos, capaces de despertar aquellas almas expectantes de atención abatidas por las tormentas de la vida que arrastran nuestra humanidad inevitablemente hacia lo más profundo (¿acaso hay alguien que se escandalice todavía por ver niños morir en guerras actuales cuando se nos muestra en una pantalla?).

In a Time Lapse es un disco necesario, casi medicinal para sanar las heridas del pasado, pero debe ser usado con precaución, pues todo remedio o actividad en exceso puede producir su efecto contrario y por lo tanto adverso, así que oyente, queda informado de esta advertencia y obra a tu criterio si decides dar el paso hacia un volver a ser, volver a reencontrarse, con humildad y curiosidad.


0 de 5 estrellas (basado en 0 reseñas)
Excelente
Muy buena
Media
Mala
Muy mala

No hay reseñas todavía. Sé el primero en escribir una.